Mientras la Universidad de Chile volvió a la competencia con una contundente victoria por 4-1 frente a Santiago Wanderers por la Copa de ese país, el foco principal estuvo lejos del resultado, sino de la evolución de la salud de su entrenador, Fernando Gago, quien se recupera de un infarto agudo de miocardio que obligó a su internación y operación de urgencia.

El técnico argentino, de 40 años, no estuvo presente en el estadio por razones médicas, pero acompañó a la distancia. Desde la clínica, siguió el partido por televisión e incluso se comunicó con el cuerpo técnico durante el entretiempo, en una muestra de su habitual compromiso con el equipo.

En la previa del encuentro, los jugadores protagonizaron un emotivo gesto al ingresar al campo con una pancarta dedicada a su entrenador: “Fuerza Fernando, estamos contigo”. La imagen reflejó el impacto que generó la noticia dentro del plantel y la unión del grupo en un momento delicado.

Quien tomó la palabra tras el partido fue Fabricio Coloccini, ayudante de campo de Gago, que ofició como reemplazante interino. El ex defensor reveló detalles de las horas previas al episodio cardíaco y destacó la actitud del entrenador: había sentido dolores en el pecho antes del duelo ante O’Higgins, pero decidió igualmente dirigir.

“Quiso estar al lado de los jugadores. Sabía que algo no estaba bien, pero evitó hacerse estudios porque no quería perderse el partido. Esa es la clase de compromiso que tiene”, explicó Coloccini, visiblemente conmovido.

El cuadro de Gago derivó en una intervención de urgencia en la Clínica Alemana de Santiago, donde se le practicó una angioplastia con colocación de stent tras detectarse una obstrucción arterial vinculada a una cardiopatía coronaria. El procedimiento fue exitoso y permitió restablecer el flujo sanguíneo.

Según el parte médico oficial, el entrenador se encuentra de buen ánimo y comenzará en breve un proceso de rehabilitación cardíaca. Sin embargo, su evolución seguirá siendo monitoreada y no hay precisiones sobre cuándo podrá regresar a la actividad.

La situación generó repercusiones también a nivel dirigencial. Cecilia Pérez, presidenta de Azul Azul, expresó su preocupación y admiración por el DT: “Saber que dirigió sintiéndose mal emociona. Es una muestra del compromiso que tiene con el club”.

El episodio dejó además una fuerte imagen: Gago dirigió el triunfo 2-0 ante O’Higgins y luego brindó una conferencia de prensa sin evidenciar la gravedad de su estado, más allá de algunos gestos de incomodidad física que, con el correr de las horas, cobraron otra dimensión.